Comenius:Principales efectos del cambio climático

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Colegio Internacional Lope de Vega. Proyecto Comenius Programm. Curso 2009-10. Trabajo Monográfico de Investigación: Principales efectos del cambio Climático

Texto recopilado por Mario Gómez


1. Según el informe Stern (http://www.oei.es/decada/informestern.htm) el uno por ciento del PIB mundial debería invertirse con el fin de mitigar los efectos del cambio climático, y que el hecho de no hacerlo podría provocar una recesión de hasta el 20% del PIB (El producto interior bruto es la valorización de toda la producción de bienes y servicios finales realizadas en el interior del país en un tiempo determinado. En él se incluye la producción de los residentes en país, tanto nacionales como extranjeros). Es la sumatoria de valores agregados de todos los sectores. Es la creación de la riqueza del país mundial] y que el cambio climático amenaza con provocar la mayor deficiencia de mercado jamás vista. Por el contrario, el coste de la adopción de medidas – reducción de las emisiones de gases invernadero para evitar las peores consecuencias del cambio climático puede limitarse al 1%, aproximadamente, del PIB global cada año. El informe ha tenido importantes efectos políticos.

2. Una industria muy directamente afectada por los riesgos es el sector de los seguros ya que el número de grandes desastres naturales se ha triplicado desde la década de 1960, y el aumento de las pérdidas aseguradas. Según un estudio, 35-40 % de las peores catástrofes han sido relacionados con el cambio climático.

3. Salud humana. Socialmente, El 29 de abril del 2008, un informe de UNICEF informaba de que el calentamiento global está reduciendo la calidad de vida de los niños más vulnerables y haciéndola más difícil, debido a la reducción de los accesos al agua potable y a las reservas de alimento que este supone, fundamentalmente en África y Asia. Así mismo se espera que enfermedades, desastres y violencia se intensifiquen y se hagan más frecuentes, empeorando el futuro de la infancia más pobre del mundo. SALUD. Un cambio en el clima podría tener efectos negativos para la salud humana. Más allá de las consecuencias directas de fenómenos extremos como inundaciones o ciclones sobre la población, el empeoramiento de la calidad del agua y el aire, así como la aparición de vectores o animales transmisores de enfermedades infecciosas en zonas donde no eran comunes expandiría afecciones como el dengue o el paludismo. Las olas de calor, cuyos efectos se intensificarían por la contaminación atmosférica y el aumento de la humedad, se cebarían en franjas de población como ancianos o niños, sobre todo en las zonas urbanas. Además, la previsible disminución de la calidad de las cosechas de áreas del trópico podría abocar a la desnutrición a las clases sociales más pobres. En el lado opuesto, disminuiría la mortalidad y morbilidad relacionada con las olas de frío. Económicamente, A parte de los costes inmediatos que se derivan de los cuidados médicos por las patologías provocadas por altos niveles de contaminación y oleadas de calor, deberán asumirse, además, las pérdidas productivas por bajas laborales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado recientemente que la desertización, por ejemplo, representa una grave amenaza para la salud humana, pues incrementa las enfermedades respiratorias, las infecciosas, las quemaduras, la malnutrición, la inanición…

4. Superpoblación. El Grupo Inter-gubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que asesora a los gobiernos del mundo bajo los auspicios de las Naciones Unidas, estima que existirán 150 millones de refugiados en el año 2050, debido principalmente a los efectos de las inundaciones costeras, la erosión costera y los trastornos agrícolas (150 millones significa el 1,5% de la población mundial estimada para el año 2050 (unos 10 mil millones). Esto provocará el éxodo de un gran número de poblaciones que contribuirá al aumento descontrolado de numerosas ciudades, desembocando en pobreza que es un aspecto que está siendo tomado en consideración desde hace relativamente poco tiempo y todavía está lejos de ser un asunto prioritario en las políticas nacionales e internacionales sobre cambio climático.

La visión de las ONG de desarrollo y de medio ambiente aportan un valor añadido a este proceso: La deforestación, la pérdida de fertilidad de los suelos y su sobreexplotación, la contaminación de las fuentes de agua, etc. son algunos de los retos crecientes que tienen que afrontar estas comunidades. Estos problemas, unidos a la fuerte presencia de empresas multinacionales y grandes empresas locales que fomentan la concentración de la propiedad de recursos naturales, la promoción de monocultivos con la consiguiente pérdida de biodiversidad y la utilización de métodos y prácticas insostenibles que no permiten que los recursos naturales se regeneren, está afectando seriamente a todas las comunidades sobre todo a las andinas: migraciones por causas ambientales, como fenómenos nuevos asociados a la degradación: desplazamientos poblacionales relacionados con el agotamiento de recursos, deforestación, sequías... o con desastres ecológicos (fruto de la falta de aplicación del principio de precaución) en los lugares de origen. Y ese aumento rapidísimo de la población de las ciudades (que remite al problema del crecimiento demográfico) no ha ido acompañado del correspondiente crecimiento de infraestructuras, servicios y viviendas; por lo que, en vez de aumento de calidad de vida, nos encontramos con ciudades literalmente asfixiadas por el automóvil y con barrios periféricos que son verdaderos “guetos” de cemento de una fealdad agresiva, o, peor aún, con asentamientos “ilegales” (“favelas”, “bidonvilles”, “chabolas”), que crecen como un cáncer, sin agua corriente, ni saneamientos, ni escuelas, ni transporte. Según el informe de Naciones Unidas citado, la población chabolista alcanzará en 2007 los mil millones de personas (Worldwatch, 2007). Estamos entrando así en un milenio urbano que ha comenzado en una era de chabolas (Hayden, 2008, p. 12). El consumo de agua se ha disparado: a escala planetaria el consumo de agua potable se ha venido doblando últimamente cada 20 años, debido a la conjunción de los excesos de consumo de los países desarrollados y del crecimiento demográfico, con las consiguientes necesidades de alimentos.

5. Francia o Bélgica se plantean la necesidad de invertir en infraestructuras que ayuden a paliar las altas temperaturas (sistemas de aire acondicionado y materiales aislantes tanto en edificios públicos como en viviendas de nueva construcción). Podría pensarse que estos costes de enfriamiento se compensarían con el ahorro en calefacción, pero probablemente el resultado neto de este análisis coste-beneficio sea negativo si tenemos en cuenta dos elementos: por un lado que el consumo eléctrico medio para la producción de frigorías es mayor que el de calefacción, y por otros lado no sólo habría que contabilizar los costes de consumo sino también los de inversión en infraestructuras.

6. Políticamente, Ante estos problemas resulta imprescindible la implementación de políticas públicas e iniciativa privada para paliar los efectos de las emisiones contaminantes. Pero de nuevo el seguimiento de un análisis coste-beneficio podría arrojar resultados negativos en términos económicos, pues el ineficiente diseño de estas políticas puede hacer más gravosos los costes de implementación de medidas anticontaminantes frente a los beneficios de las mismas. Esta es precisamente la clave del desarrollo sostenible y el máximo exponente de la necesidad de una actuación global. Sin duda, los avances del Protocolo de Kioto, a través del sistema de reparto de cuotas de emisión, son inestimables, pero todavía queda mucho por hacer.

7. El derretimiento de los cascos polares y la consecuente subida de los niveles del mar es un fenómeno geofísico de gran calibre, no sin consecuencias económicas. Aparte de la amenaza de desaparición de multitud de pequeñas islas, la inundación de costas bajas dará al traste con multitud de recursos agrícolas, pesqueros (principalmente del marisqueo) y turísticos. Para preservar estos recursos y evitar la inundación de zonas situadas a niveles bajo el mar será necesaria la construcción de grandes diques de contención. Así ocurrió en la región de Zelanda (Países Bajos) durante los años cincuenta, donde se produjo una gran catástrofe por estas mismas causas que costó la vida a miles de personas.

8. Alteración del Ciclo del Agua. Otra consecuencia previsible relativa a los recursos hídricos es la disminución de la oferta de agua potable debido al fenómeno del calentamiento global. Efectivamente una evaporación cada vez más rápida dará lugar a una alteración del ciclo de circulación del agua y por tanto es presumible que la disponibilidad de recursos hidrológicos se vea notablemente afectada. Estas alteraciones climáticas parecen ser también la causa de un aumento progresivo de fenómenos terriblemente destructivos como son los tifones y las tormentas de dimensiones extraordinarias. Ni que decir tiene que tales catástrofes naturales pueden llegar a tener enormes consecuencias económicas en pérdidas humanas, materiales y productivas.

9. Turismo. pronostican un mundo carente de toda belleza natural y limitado en la oferta de ocio. La diversidad biológica y la protección de los bienes paisajísticos son valores cada vez más presentes en la conciencia colectiva de la opinión pública, y deben ser promovidos y propugnados por los poderes públicos y las instituciones internacionales.

10. La situación actual se caracteriza por la búsqueda de nuevos acomodos estructurales en las relaciones de las economías industrializadas y las periferias y semiperiferias emergentes. No cabe duda de que las transformaciones en curso traerán consigo, entre otras cosas, una nueva división internacional del trabajo, nuevas articulaciones geopolíticas entre las diversas regiones y un desplazamiento del eje de las relaciones internacionales desde el Océano Atlántico hasta el Océano Pacífico. Un dato importante en este contexto se refiere a la asimetría entre el ahorro y el gasto de consumo e inversión a nivel global, siendo ilustrativo de ello el exceso de gasto en los Estados Unidos y el excedente de ahorro de la China que lo financia en buena medida.

11. Desertificación y la degradación del suelo. La degradación del suelo, lejos de frenarse, avanza a un ritmo de 20 millones de hectáreas al año. La desertización, causada por el deterioro de las tierras áridas y semiáridas afecta ya al 25 por ciento de la superficie del planeta, habitada por el 15 por ciento de la población mundial. El 73 por ciento de las zonas áridas de África están seriamente dañadas, proporción que en Asia alcanza el 71 por ciento, el 25 por ciento en América Latina y el Caribe y cerca del 65 por ciento en los países mediterráneos. Algo semejante puede decirse de los eventos climáticos extremos que tenderán a volverse más frecuentes y para los que la infraestructura de nuestro país está particularmente mal preparada. Según cálculos del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA), esa pérdida de tierra cultivable o apta para el pastoreo hace que los países afectados dejen de ingresar unos 42.000 millones de dólares anuales. Aunque los países africanos son los que deben hacer frente a las mayores pérdidas, el PNUMA calcula que la desertización priva a China de 6.500 millones de dólares anuales, de unos 800 millones a Brasil y de 350 millones aproximadamente a España.

12. En el Segundo Foro Mundial del Agua, reunido en Holanda en el 2000, se alertaba de que la agricultura y ganadería consumían el 70-80% del agua dulce utilizada en el mundo, con una responsabilidad muy particular de las técnicas intensivas de los países desarrollados: “para producir un solo huevo en una granja industrial hacen falta 180 litros de agua: esto es 18 veces más de lo que tienen a su disposición cada día los pobres de la India” (Riechmann, 2003). Conviene saber que para obtener, por ejemplo, un litro de leche se precisan más de 3000 litros y para un kilo de carne más de 10000 litros (!). Ello ha conducido a introducir el concepto de “agua virtual”, que mide el agua necesaria para obtener un producto o realizar un servicio. Así como el concepto de “huella hídrica”, que representa la cantidad de agua que hace falta para sostener la actividad de una población dada y viene a completar el de huella ecológica.

13. Corrupción Gobiernos. El mundo afronta una inminente crisis vinculada con la disponibilidad de agua, siendo la corrupción uno de los mayores obstáculos para aplicar soluciones razonables. Esto tiene unas consecuencias devastadoras para el desarrollo y la reducción de la pobreza. La Organización Transparencia Internacional denunció que mientras más de mil millones de personas sufren carencia de agua potable, el saqueo, el soborno y el tráfico de influencia influyen en las acciones que desde los gobiernos se toman en relación este servicio vital. En el informe elaborado se denuncia; “Desde el pequeño soborno en el suministro del agua hasta el saqueo relacionado con la obtención de contratos de regadío y los fondos hidroeléctricos; desde la autorización tácita o el encubrimiento de la contaminación de ríos, incluyendo la extracción de materiales, hasta la manipulación de la gestión del agua y de las políticas de distribución”.

http://www.clavedigital.com/App_Pages/Portada/Titulares.aspx?Id_Articulo=14294


Conclusión: El problema del Cambio Climático exige una solución rápida, eficaz, en donde todas las partes involucradas estén igualmente comprometidas. El futuro no está lejos. Los cambios a nivel global como consecuencia de la creciente falta de compromiso, ya son visibles. Cuantos mayores sean los cambios climáticos y su ritmo, predominarán los efectos negativos. Los impactos adversos serán más graves cuantos mayores sean las emisiones acumuladas de gases de efecto invernadero y sus consiguientes cambios climáticos. El cambio climático debería aumentar los peligros para la salud humana, sobre todo en la población con menores recursos económicos en países tropicales y subtropicales. El cambio climático puede afectar directamente a la salud humana e indirectamente por cambios en la gama de enfermedades transmitidas por vectores -como las producidas por mosquitos-. La disponibilidad y calidad de los alimentos se vería igualmente afectada. Los cambios en el clima podrían hacer aumentar el riesgo de cambios repentinos y no lineales en muchos ecosistemas, con efectos sobre su diversidad biológica, productividad, y funcionamiento. Además, se proyecta que aumenten los problemas graves en los ecosistemas debido a factores como incendios, sequías, plagas, invasión de especies, tormentas y descoloramiento de los corales. Los problemas causados por el cambio climático, cuando se añaden a otros que sufren los sistemas ecológicos, pueden causar daños muy significativos o incluso la pérdida total de algunos ecosistemas únicos y la extinción de especies en peligro. Por último, los impactos del cambio climático recaerán de forma desproporcionada en los países en desarrollo y las poblaciones más desfavorecidas de todos los países, lo que ha de aumentar aún más las desigualdades en materia de salud y acceso a alimentos adecuados, agua limpia y otros recursos. La población de los países en desarrollo se encuentra expuesta de forma general a un riesgo relativamente elevado de sufrir los impactos adversos producidos por el cambio climático. Asimismo, la pobreza y otros factores crean una serie de condiciones precarias para la adaptación en la mayoría de los países en desarrollo. Frente a este triste panorama, se debe advertir que no hay un conjunto idean de políticas que pueda ser aplicado de forma universal. Es importante tener en cuenta la solidez de las diferentes medidas políticas frente a una serie de posibilidades futuras, y el grado en que dichas políticas climáticas específicas se pueden integrar con las políticas de desarrollo sostenible más generales.

El desarrollo sustentable implica la consideración de los ámbitos económicos, sociales y medio ambientales dentro de la toma de decisiones a todos niveles: desde nuestras actividades cotidianas hasta los procesos industriales. Cada una de las actividades realizadas representa un impacto, ya sea negativo o positivo, en nuestro entorno. Para el año 2000, la demanda de la población a nivel mundial llegó a ser 1.2 veces la biocapacidad de la Tierra, esto representa un exceso en el consumo de energía, agua, alimentos y demás servicios o productos necesarios para el desarrollo de la vida. Se está sobreexplotando la Tierra, demandando una cantidad de recursos muy superior a la que ésta es capaz de brindar sin causar efectos negativos. Los daños cada vez se hacen más presentes tanto a nivel nacional como a nivel mundial. Depende de nosotros como consumidores, y de las empresas como productoras, lograr realizar un cambio en beneficio de nuestro entorno económico, político y social. Por supuesto esto es posible si recibimos información que nos eduque acerca de los beneficios que obtendremos como sociedad al tener un progreso sostenible y las consecuencias de no tomar conciencia y continuar ignorando la urgencia de soluciones ante este problema.

Algunas de las estadísticas importantes:

Aspecto Social. En las naciones con menores ingresos económicos, una tercera parte de la población es menor de 15 años mientras que en los países con mayor desarrollo económico menos de una quinta parte de la población se encuentra en dicho rango de edad. La población mundial se incrementa en 200 mil personas cada día. Se estima que entre para 2030 la población será prácticamente siete veces mayor en los países no desarrollados. Sólo 1 billón de personas vivirán en países desarrollados.

Aspecto Económico. Más de 1.2 billones de personas en el mundo viven con tan sólo 1 dólar al día. 2 billones de personas más viven con in ingreso marginalmente más alto. En los países con alto ingreso económico los agricultores representan únicamente el 6% de la fuerza laboral total mientras que en los países de bajos ingresos representan cerca del 60% de todos los trabajadores. Los países en vías de desarrollo obtienen únicamente 1 dólar por cada 4 que los países industrializados ganan por sus exportaciones. En promedio por persona en un país desarrollado se consume el doble de granos, el doble de pescado y el triple de carne; además se gasta nueve veces más papel y once veces más gasolina que en un país no desarrollado. Aspecto Medio Ambiental. A nivel mundial se estima que, de seguir los patrones de consumo actuales, para el año 2025, cerca del 50% de la población vivirá en zonas con escasez de agua. Se estima que más del 85% del agua residual generada en el mundo se descarga directamente en ríos y zonas costeras. 220 millones de los habitantes de zonas urbanas de los países en vías de desarrollo sufren escasez de agua potable cerca de sus hogares. El 70% del agua a nivel mundial se destina a uso agrícola. Durante la década de los 90, se deforestaron cerca de 161 millones de hectáreas de bosques. La mitad de los bosques del mundo se encuentran amenazados debido a actividades como minería, agricultura y obtención de madera como materia prima. El consumo global de madera se ha incrementado en 64% desde 1961. Al año se consumen en promedio 3.4 billones de madera, de los cuales el 50% es quemado como combustible.